Cómo Preparar y Presentar un Seminario

 

 

José A. Mari Mutt

 

Departamento de Biología, Universidad de Puerto Rico

Mayagüez, Puerto Rico

Jmari@uprm.edu

 

Very few people have a natural talent for delivering outstanding presentations, but foresight, hard work, and practice can carry most of us into the very good level of presentation skills.  --SIU web site

 

 

Introducción

 

La mayoría del estudiantado se alegraría si el curso de seminario se eliminase del currículo, pues son pocos los estudiantes que desean pararse ante un público para hacer una o más presentaciones sobre temas que no dominan a la perfección. Ante tal posibilidad es normal que se produzca el consabido temor, la ansiedad y el nerviosismo.

 

Sin embargo, el seminario es uno de los cursos más amenos que tomarás en la universidad. Cada presentación trata sobre algo distinto y se aprende mucho sobre diversos temas. El clima es más relajado e informal (por lo menos para la audiencia) y hay más camaradería entre los estudiantes, y entre éstos y el profesor. Además, como el curso no tiene exámenes, el estudiante por lo general recibe el beneficio de la duda cuando el profesor otorga las calificaciones. Si te preparas para hacer un trabajo excelente seguramente obtendrás una buena calificación.

 

        El propósito principal del seminario es practicar el proceso de conseguir, leer, analizar e integrar información para comunicarla por medio de una charla clara, amena e interesante. Este curso te ayudará a desarrollar tres destrezas muy importantes para cualquier profesional: conseguir información detallada sobre un tema, seleccionar y organizar la información más importante y usar el tiempo eficazmente. El seminario también te enseñará a seleccionar recursos audiovisuales, vestir adecuadamente para causar una buena impresión, usar técnicas exitosas para ofrecer una charla efectiva, desempeñarte adecuadamente ante una audiencia y comportarte correctamente como parte del público. Si todo lo anterior te causa estrés, relájate, porque ningún profesor espera que en una o dos oportunidades logres presentar una charla impecable; toma mucho más tiempo acostumbrarse a hablar ante un público y desarrollar un estilo efectivo.

 

 

Preparación del Seminario

 

Cómo prepararse adecuadamente                                    

 

        Muchos estudiantes piensan que preparar el seminario es una tarea sencilla que pueden comenzar y terminar en pocos días. Este es un gran error. Si dejas el seminario para último momento entrarás en pánico ante la magnitud de la tarea y harás a la carrera un trabajo deficiente. No podrás conseguir toda la información que necesitas, ni practicar adecuadamente la presentación, ni resolver los problemas que surgen a último momento. Escoge el tema temprano y comienza a buscar información inmediatamente. Estarás mucho más relajado si la presentación está lista varios días antes de la fecha asignada.

 

Es imposible preparar un buen seminario si sólo consultas uno o dos libros de texto, un par de enciclopedias y dos o tres artículos generales. Estos seminarios son invariablemente superficiales y el profesor lo nota inmediatamente. Busca información en varios libros, revistas profesionales, páginas de Internet y periódicos recientes. Lee vorazmente sobre el tema. Mientras más conozcas sobre el tema, más completa será la presentación y mejor papel harás durante la sección de preguntas. Recuerda este dicho: El que no se prepara, se prepara para fracasar.

 

 

Cómo Escoger el Tema

 

        Escoge un tema interesante, de actualidad (quizás incluso controversial) y que toda la audiencia puede entender. Evita los temas muy detallados o complejos; recuerda que los miembros de la audiencia no tienen tu misma preparación ni comparten tus mismos intereses.

 

        Comienza la búsqueda del tema consultando libros de texto. Casi todos los textos modernos contienen ensayos (essays, boxes) que discuten temas de actualidad e investigaciones recientes. También puedes examinar revistas de interés general, como Discover, National Geographic, Natural History y Scientific American.

 

        Algunos programas de televisión, como los de Discovery Channel y The Learning Channel, son una buena fuente de temas interesantes. Estos programas no proveen suficiente información para preparar el seminario, pero te ayudarán a encontrar un tema de actualidad y de interés general. La Internet es otro recurso muy importante; utiliza varios sistemas de búsqueda (Google, Yahoo, etc.) para encontrar información sobre el tema que deseas explorar. Casi todas las revistas técnicas y las de interés general tienen una página de Internet y algunas proveen acceso gratis a sus artículos.

 

        La colección de revistas profesionales de la biblioteca es una fuente principal de literatura primaria (artículos que informan por primera vez los resultados de las investigaciones). Examina el catálogo de revistas para identificar cuáles publican sobre el tema que te interesa. Consulta también los servicios bibliográficos que resumen la información publicada en los distintos campos del saber; por ejemplo, Biological Abstracts contiene los resúmenes de la mayoría de los artículos publicados en el campo de la Biología. Algunas revistas científicas se publican exclusivamente en la Internet y la información que contienen sólo se consigue en este medio.

 

 

Cómo Organizar la Presentación

 

        Cada estudiante tiene su sistema para organizar la información que consigue. Algunos usan tarjetas y escriben por un lado la ficha bibliográfica del artículo y por el otro resumen el contenido. Otros usan hojas sueltas, libretas o un procesador de textos. El método no importa, siempre que puedas conseguir la información rápidamente.

 

        Comienza preparando un bosquejo de los temas primarios y secundarios que discutirás. Algunos conferenciantes reparten el bosquejo (usualmente con una lista de referencias), mientras que otros lo escriben en la pizarra, lo presentan en la primera ayuda audiovisual o lo reservan para su uso exclusivo. Si decides repartir el bosquejo (o si el profesor así lo exige), verifica que las copias estén limpias y que el texto no contenga errores. El bosquejo debe ser general para que la audiencia no reciba demasiado detalle y pierda interés en el contenido de la charla.

 

        El título del seminario debe describir claramente el contenido de la presentación. Si alguien ve el título de tu charla en un tablón de edictos, ¿obtendrá una idea precisa y clara de su  contenido? ¿Cuál de estos dos títulos es más preciso? 1. Biología de los Murciélagos. 2. Anatomía y Función del Sistema de Ecolocalización de los Murciélagos.

 

        La presentación oral se divide en tres partes. El tiempo sugerido para cada sección corresponde al seminario tradicional de 50 minutos. Acorta el tiempo proporcionalmente para seminarios cortos.

 

1. Introducción- comienza agradeciendo la presencia de los asistentes. Este acto de cortesía ayuda a establecer el clima positivo y cordial que debe prevalecer durante la presentación. Informa luego el propósito de la charla, enfatiza la importancia del tema y presenta los puntos principales que discutirás. Si es posible menciona una noticia o evento reciente que evidencie la importancia del tema. Duración sugerida: 5 minutos.

 

2. Cuerpo- esta sección es una exposición lógica y organizada del tema. Sigue el bosquejo al pie de la letra y discute cada tema en la secuencia planificada. Mira el reloj ocasionalmente para verificar que estás cubriendo cada tema según pautado durante las sesiones de práctica. Duración sugerida: 40 minutos.

 

3. Conclusión- la atención de los asistentes aumenta cuando perciben que se acerca el final de la charla, así que anuncia el fin con una frase como “Para concluir esta charla”... o “Para terminar esta presentación”... y repite a continuación los puntos más importantes del seminario. Finalmente, agradece la atención de los asistentes e invítalos a participar en la sección de preguntas. Duración sugerida: 5 minutos.

 

Si terminas el seminario antes de tiempo, no trates de alargarlo con comentarios improvisados o presentando material que decidiste omitir. Tampoco pidas excusas por lo que haya salido mal durante la presentación ni por lo que hayas olvidado mencionar; la audiencia probablemente ya sabe lo primero y lo segundo no tiene porque saberlo. Los comentarios finales de la charla son los más duraderos; por lo tanto, deben ser positivos y tener el mayor impacto posible.

 

 

Cómo Preparar la Bibliografía

 

Algunos profesores piden que el conferenciante reparta el bosquejo de la presentación y la bibliografía consultada para preparar el seminario. Otros exigen un informe escrito como complemento de la charla. En ambos casos tienes que redactar y organizar correctamente las referencias.

 

Los ejemplos siguientes (el segundo y el último son ficticios) siguen un estilo adoptado por muchas revistas científicas.

 

  1. Artículo: Nelson, J. W.  1986.  Ecological notes on the behavior of male Mydas xanthopterus in Hawaii.  Pan-Pacific Entomologist 62(4): 311-316.

 

  1. Artículo en un libro: Peters, E. H. y J. Candela. 1993. Bat dispersal after an attack by the Peregrine Falcon. En: E. Gordy (ed.). Bat ecology and behavior. pp. 334-359. Smith & Harper Publishing Company, New York.

 

  1. Libro: Rivero, J. A.  1980.  Los anfibios y reptiles de Puerto Rico. Editorial de la Universidad de Puerto Rico, San Juan, Puerto Rico. 399 pp.

 

  1. Documento de Internet: Mari Mutt, J. A.  2004.  Manual de Redacción Científica. Caribbean Journal of Science, Special Publication No. 3. http://caribjsci.org/epub1.

 

  1. Artículo de periódico: Michaels, A. D. 1993. The diversity of Puerto Rican Bats. The San Juan Star, San Juan, Puerto Rico, Feb. 20, 1995, p. 5-6.

 

 

Sigue estas reglas para alfabetizar las referencias:

  1. Segrega los artículos por el apellido del primer autor. Por ejemplo, saca a parte los artículos de Forbes, los de Salmon y los de Vázquez.
  2. Toma los artículos de cada autor solo y colócalos en orden cronológico. Por ejemplo, Forbes 1978, Forbes 1989 y Forbes 1992.
  3. Toma los artículos de cada autor con otro autor y ordénalos por el apellido del segundo autor. Por ejemplo, Forbes y Quinn 1984, Forbes y Ramos 1981, Forbes y Smith 1996.
  4. Toma los artículos de cada autor con dos o más autores y colócalos en orden cronológico, sin importar el apellido del tercero o demás autores ni el número de autores. Por ejemplo: Forbes, Smith, Kline y Boerner, 1985; Forbes, Smith y Quintana, 1987; Forbes, Kirk y Gaztambide, 1992.

 

Cómo Escoger las Ayudas Audiovisuales

 

Las ayudas audiovisuales son esenciales porque transmiten la información eficazmente, añaden variedad a la presentación y ayudan a mantener el interés de la audiencia. Las técnicas, los procesos y los conceptos complejos deben explicarse con la ayuda de recursos audiovisuales.

 

        Las ayudas audiovisuales deben ser sencillas, de buena calidad y grandes. Los errores gramaticales, las faltas de acentuación, el texto diminuto, las tablas y las gráficas que contienen demasiados datos, las fotografías desenfocadas y las ilustraciones muy pálidas u obscuras, deslucen la presentación y la imagen del conferenciante. Las ayudas audiovisuales innecesarias también perjudican la charla; cada recurso audiovisual debe contribuir significativamente al contenido de la presentación.

 

Diapositivas (filminas 35 mm)

 

        Este recurso audiovisual ha sido substituido casi completamente por las presentaciones computarizadas. Su uso actual se limita mayormente a la proyección de imágenes que existen en dicho medio y que no se han digitalizado.

 

Transparencias (overheads)                                                                  

 

        Las transparencias se preparan fácilmente con una fotocopiadora o con una computadora y una impresora de chorro de tinta (inkjet). El material ilustrado debe ser grande porque la única forma de aumentar el tamaño de la imagen es alejando el proyector del telón y esto reduce la intensidad de la iluminación. Este recurso audiovisual está siendo substituido rápidamente por las presentaciones computarizadas.

 

 

Grabaciones y películas

 

        Las grabaciones de sonido o de vídeo pueden ser recursos muy valiosos. Por ejemplo, la grabación del canto de un ave complementaría muy bien una charla sobre comportamiento reproductor, mientras que un vídeo sobre la extracción y amplificación del ADN sería idóneo para un seminario sobre sistemática molecular. Sin embargo, es importante que ambos recursos duren poco tiempo para que no asuman un papel protagónico en el seminario. Las grabaciones digitales pueden incorporarse a las presentaciones computarizadas.

 

 

Presentaciones computarizadas

 

PowerPoint is truly a revolutionary "killer app" that will one day supersede all other teaching aids.—Richard A. Davies

                                               

        Este es el único recurso audiovisual que se usa en simposios, congresos y demás reuniones profesionales. La presentación se prepara con un programa de computadora (usualmente PowerPoint) capaz de integrar texto, tablas, figuras, sonido y vídeo. El programa permite hacer cambios en cualquier momento, producir un bosquejo para repartirlo a la audiencia y convertir la presentación en un documento HTML o PDF publicable en la Internet.

 

Sugerencias para hacer una buena presentación PowerPoint:

 

1.    El componente más importante es el contenido. No dediques demasiado tiempo a experimentar con fondos de distintos colores, con sonidos variados, o con patrones diversos de entrada y salida del contenido. Los diseños más sencillos son a menudo los más efectivos.

2.    Usa letras, tablas e ilustraciones grandes. Los tamaños sugeridos por el ayudante (wizard) de PowerPoint han sido seleccionados por expertos y no conviene reducirlos. El tamaño más pequeño sugerido para el texto es 24 puntos.

3.    Copia la presentación al disco duro de la computadora para que proceda con mayor rapidez.

4.    Coloca la computadora de tal forma que la audiencia no se distraiga con la pantalla. Si no puedes evitar que la audiencia vea la pantalla, presiona la tecla F5 (F8 en algunas computadoras) hasta que la imagen se vea en el telón pero no en la computadora.

5.    Para usar el cursor como puntero debes lograr que se mantenga visible en la pantalla (la opción estándar de PowerPoint es que el cursor desaparezca luego de varios segundos de inactividad). El cursor se mantendrá visible si al comienzo de la presentación presionas el botón derecho de ratón y escoges Pointer Options, Arrow.

6.    Usa el sistema de ayuda (Help- F1) para aprender sobre el programa y experimenta con las opciones. La Internet contiene mucha información sobre el uso de PowerPoint; para encontrar algunas de las más útiles, visita a Google o a Yahoo y busca usando la frase effective PowerPoint presentation.

 

 

Presentación del Seminario

 

Cómo crear un ambiente adecuado

 

        El ambiente es uno de los muchos factores que afectan el éxito de la presentación oral. Si puedes escoger el salón, busca uno amplio, con sillas cómodas y con aire acondicionado. El salón ideal está aislado del bullicio, tiene un atril elegante, tiene un control adecuado de la iluminación y posee el equipo necesario para proyectar las ayudas audiovisuales. Si te asignan un salón, llega temprano y verifica que los asientos estén en orden, que la pizarra esté borrada y que no haya papeles en el piso.

 

        La puntualidad del conferenciante influye sobre el ánimo de la audiencia. Muy pocos asistentes resentirán que el seminario termine un poco antes de la hora pautada, pero todos se molestarán si te pasas de la hora límite. Las presentaciones muy cortas o muy largas denotan falta de control y de organización. Si vas muy rápido, relájate y habla más despacio. Si vas muy lento, acelera gradualmente para terminar a tiempo.

 

 

Cómo controlar los nervios

 

        Los dos remedios más útiles para controlar los nervios son prepararse muy bien y practicar la presentación. Si estás convencido de que nadie en la audiencia (incluyendo al profesor) conoce el tema mejor que tú, el nerviosismo inicial durará pocos minutos y pronto tendrás control pleno de la presentación.

 

        Para reducir la tensión, llega temprano y conversa con el profesor o con algunos compañeros de clase; platicar brevemente sobre otros temas te alejará de la preocupación del seminario y proyectarás una imagen de confianza y tranquilidad.

 

        Ocasionalmente, algunos estudiantes se ponen tan nerviosos que tiemblan de pies a cabeza, se les traba la lengua y olvidan por completo el comienzo de la charla. Si crees que esto puede sucederte, escribe el material de la introducción y léelo pausadamente. Esto te calmará y recobrarás la compostura necesaria para continuar la presentación. Recuerda que estás frente a una audiencia amistosa. ¡Todos te deseamos éxito!

 

 

Cómo practicar la charla

 

        Si prefieres practicar solo, ten a la vista un reloj y anota en el bosquejo cuánto dura cada sección del seminario. Graba la presentación en vídeo o practica frente a un espejo o para evaluar tus gestos, movimientos y demás componentes del lenguaje corporal. Si prefieres practicar con amigos, pídeles que lleven el tiempo y que contribuyan sugerencias para mejorar la presentación. Pregúntales si la charla fue interesante, convincente y si enfatizaste adecuadamente los puntos más importantes. Escoge la audiencia cuidadosamente; tus amigos no ayudarán si te interrumpen frecuentemente con bromas y comentarios fuera de orden.

 

 

Cómo actuar ante el público

 

        La actuación y la soltura del conferenciante son importantes para el éxito de la presentación. No hables mirando hacia el telón, el techo, el piso o las ventanas. Mantén contacto visual con la audiencia; esto te ayudará a retener la atención del público, los hará partícipes de la presentación y proyectarás una imagen de confianza y seguridad. Mira a todo el público; no concentres tu atención sobre el profesor o sobre una parte pequeña de la audiencia.

 

Emplea tu lenguaje corporal para complementar el idioma hablado y no para distraer a la audiencia. Evita gesticular excesivamente, rascarte a menudo, acomodarte el cabello, jugar con la tiza o el puntero, pasear excesivamente de un lado a otro, o apoyarte contra la pared o el atril. No te escondas todo el tiempo detrás del atril; sal de este refugio psicológico y muévete pausadamente de un lado a otro para proyectar seguridad y mantener la atención de la audiencia. Cuando estés quieto mantén las piernas juntas, el cuerpo erecto y la frente en alto. La buena postura también proyecta seguridad y dominio del tema.

 

Proyecta entusiasmo, dinamismo e interés por el tema. Si proyectas desgano, letargo y falta de interés perderás a la audiencia temprano durante la presentación.

 

 

Cómo hablar ante el público

 

La comunicación verbal es el componente principal del seminario y por lo tanto hay que dedicarle atención especial. Algunos estudiantes comienzan con el volumen apropiado pero bajan paulatinamente hasta que casi no se escuchan. Cambia el tono de voz ocasionalmente para romper la monotonía o enfatizar un punto importante. Acompaña el tono de voz con gestos complementarios; por ejemplo, la palabra subir puede acompañarse con un movimiento de las manos hacia arriba y la palabra ustedes puede enfatizarse señalando hacia la audiencia. Una pausa breve luego de mencionar algo importante enfatiza el valor de la información.

 

Evita el uso excesivo de muletillas tales como eh, bueno, porque, ok, como, pero, o sea y entonces; la repetición constante de estas voces evidencia nerviosismo e inseguridad. Si te aprendes el seminario de memoria podrías parecer un autómata y puedes perderte si hay una interrupción. Usa el bosquejo y varias palabras clave como guía para transmitir el material con las palabras que surjan en el momento.

 

No uses palabras o frases tales como “obviamente, como todos ustedes saben, está claro, es harto conocido, todo el mundo sabe, o se supone que todos ustedes sepan”. Recuerda que parte del conocimiento se olvida y que nadie conoce el tema tan bien como tú. Además, este vocabulario agresivo hará que algunas personas se resientan, dejen de atender o no participen en la sección de preguntas. Evita también el uso innecesario de anglicismos; busca el equivalente en español de los términos y minimiza las traducciones literales.

 

        Ciertas frases del idioma cotidiano no deben emplearse durante el seminario. Expresiones como “a todo tren, lo hizo trizas, lo picó en cantitos o esta dichosa cosa” no tienen lugar en una charla formal. Usa el vocabulario propio de una conversación educada.

 

Muchos estudiantes terminan el seminario temprano porque hablan muy rápido. Aunque la velocidad óptima para el seminario es de unas cien palabras por minuto, la conversación cotidiana sucede al doble de esa velocidad. Si hablas demasiado rápido la audiencia no podrá seguirte, se perderá y se desconectará de la presentación.

 

 

Cómo proyectar una apariencia positiva

 

        La apariencia del orador afecta su credibilidad. Por lo tanto, es importante que la audiencia te perciba como una persona formal, creíble y conocedora del tema. Los caballeros no tienen que usar gabán o corbata y las damas no tienen que usar traje formal, pero ambos deben usar ropa más elegante que la que visten regularmente para asistir a clases. Los caballeros deben estar bien peinados y recién afeitados (o con la barba y el bigote bien acicalados), mientras que las damas deben maquillarse conservadoramente y llevar el pelo bien arreglado. No uses ropa, peinados o joyas que distraigan a la audiencia.

 

        Verifica tu apariencia en un espejo antes de comenzar la presentación. Sécate la cara si has sudado o si tienes el cutis aceitoso. Péinate nuevamente. Verifica que tu ropa esté derecha, debidamente ajustada y que los botones o cremalleras estén cerrados.

 

 

Cómo presentar las ayudas audiovisuales

 

        Antes de comenzar el seminario debes tener en orden todas las ayudas audiovisuales y verificar que el equipo de proyección funcione correctamente. Las ayudas audiovisuales presentadas fuera de orden o al revés causan una mala impresión. Si usas transparencias, sepáralas con hojas de papel blanco para apreciar claramente el contenido de cada una y coloca a parte las transparencias que ya hayas proyectado. Si vas a usar la misma transparencia dos o más veces, es preferible tener un duplicado que buscar entre las transparencias proyectadas. Si vas a usar una computadora, verifica que te entreguen los cables eléctricos y los cables que conectan la computadora con el proyector.

 

Si tienes más de veinte diapositivas o transparencias para una charla de 45 minutos debes reevaluarlas y eliminar las que no son absolutamente necesarias. Los conferenciantes que llevan demasiadas ayudas audiovisuales entran en pánico y comienzan a saltarlas o a presentarlas apresuradamente. No proyectes las ayudas audiovisuales antes de comenzar el seminario porque arruinarás el misterio y la anticipación que éstas contribuyen a la presentación.

 

Usa un puntero corriente si el telón está cerca o uno láser si está lejos. Para usar el cursor de la computadora como puntero, al comienzo de la presentación pulsa con el botón derecho de ratón sobre la pantalla y escoge Pointer Options, Arrow.

 

        Obscurece el salón sólo lo suficiente para que las ayudas audiovisuales proyecten adecuadamente. Si quedas en tinieblas la pantalla se convertirá en el protagonista del seminario y perderás la atención de la audiencia.

 

 

Cómo contestar las preguntas

 

        Aunque la sección de preguntas tiende a causar mucha ansiedad, el conferenciante bien preparado confía en su conocimiento y espera este momento para demostrar nuevamente su dominio del tema.

 

        Si te hacen una pregunta en voz baja, repítela para beneficio de la audiencia y para beneficio propio, pues tendrás unos segundos adicionales para ponderar la contestación. Contesta las preguntas directa y brevemente, sin abundar más de lo necesario. Si no sabes la contestación, es preferible admitirlo que inventar algo que te enrede o te delate ante miembros de la audiencia que conocen el tema. Interrumpe al preguntador sólo si la pregunta es muy larga o si se desvía notablemente del tema; interrumpe cortésmente, con una frase como “En otras palabras, lo que usted quiere decir es...”.

 

        Si alguien levanta la mano durante el seminario, infórmale cortésmente que contestarás las preguntas al final de la charla. Si por el contrario, al final la audiencia se queda muda y nadie pregunta, toma la ofensiva haciendo una o dos preguntas (quizás controversiales) que enfaticen los puntos importantes del seminario y que ayuden a comenzar la discusión. No está de más alagar a la primera persona que pregunte, diciéndole por ejemplo, “excelente pregunta” o “ese punto es muy importante”. Evita por todos los medios los intercambios prolongados con una persona, las respuestas excesivamente largas y los argumentos contenciosos.

 

 

El Papel de la Audiencia

 

Cómo comportarse durante el seminario

 

        La audiencia afecta el éxito del seminario porque su comportamiento puede animar o desanimar al conferenciante. Mantén una postura adecuada y demuestra tu interés por el tema. Toma notas para participar en la sección de preguntas. El leer o estudiar durante el seminario es una falta de cortesía hacia tu compañero. Acuéstate temprano la noche antes de los seminarios, porque nada descorazona más a un conferenciante que ver a miembros de la audiencia soñolientos y cabeceando. Llega temprano a todos los seminarios. Si llegas tarde interrumpirás la presentación y la concentración de la audiencia. Compórtate como te gustaría que tus compañeros se comportaran durante tu presentación.

 

 

Cómo evaluar las presentaciones

 

          Algunos profesores reparten un formulario para que los estudiantes opinen sobre las presentaciones. Estas evaluaciones sólo son útiles si se llenan objetivamente. Señala los puntos positivos y los puntos negativos de cada presentación. Si todos los comentarios son positivos, sin realmente serlos, el valor del cuestionario para el conferenciante y para el profesor será nulo.

 

 

Publicación Electrónica 1, Oficina de Publicaciones, Facultad de Artes y Ciencias, RUM

© José A. Mari Mutt, 2004. Revisada el 3 de junio de 2004.