A continuación sigue el único chiste que se conoce de cuando Pepito era inocente. Resulta que Pepito se quedó dormido en el asiento de atrás del coche de su hermano. Sin darse cuenta de que Pepito estaba ahí, el muchacho va por su novia y la lleva a un paraje apartado, por la carretera. Ahí despierta Pepito, y oye que su hermano le dice a la muchacha: "-¿Entonces qué? ¿Sí o no?". La muchacha se decide y le contesta: "-Bueno, pues no". "Entonces te me bajas" -le dice el muchacho-. Y haciéndola salir del coche se regresa muy enojada a su casa. Al día siguiente Pepito toma su triciclo y pedaleando llega hasta donde Rosita, vecinita más pequeña que él, está jugando. La invita a subir al triciclo y se dirige a la vuelta de la esquina. Ahí se detiene y pregunta a Rosita: "-¿Entonces qué? ¿Sí o no?". La niñita, que no tiene la menor idea de lo que Pepito le pregunta, le responde: "-Sí!". Pepito se queda todo confuso, sin saber qué hacer. Se baja entonces del triciclo y dice a la niñita: "-Bueno, supongo entonces que yo me bajo y tú te llevas el triciclo"...